Al contrario que en otras épocas de la historia, los animales que se han extinguido a lo largo de la última década tienen su causa en mayor medida en la actividad del hombre para con el entorno natural. Para considerar a un animal como extinto se tiene que dar la circunstancia de que el último individuo de su especia haya fallecido.
El Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos ha declarado oficialmente extinto al puma del este norteamericano (Puma concolor couguar), una de las subespecies de león de montaña, tras eliminarlo de la Lista Federal de Vida Silvestre Amenazada y en Peligro de Extinción. En 1973 el puma del este de Norteamérica fue incluido en la lista de especies en peligro de extinción. En 2015, el Registro Federal publicó una solicitud para excluir al animal de la lista, y finalmente el 23 de enero de 2018 se ha emitido el comunicado donde ha sido declarado oficialmente extinto. En los 80 años que han pasado desde el último avistamiento confirmado de un puma oriental, ha habido algunos que dicen haberlos visto. Pero los científicos señalan que probablemente estos ejemplares procedieran de zoológicos y colecciones privadas.
Expertos
Los expertos afirman que se necesitan de grandes carnívoros, como los pumas, para mantener sana la red alimentaria. Es por esta razón que se espera por los estados del este y del medio oeste los reintroduzcan. Esta postura está respaldada por Michael Robinson que es defensor de la conservación del Centro para la Diversidad Biológica. El Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos ha declarado oficialmente extinto al puma del este norteamericano (Puma concolor couguar), una de las subespecies de león de montaña, tras eliminarlo de la Lista Federal de Vida Silvestre Amenazada y en Peligro de Extinción. En 1973 el puma del este de Norteamérica fue incluido en la lista de especies en peligro de extinción.

Varios tipos de focas se han extinguido en las últimas décadas.

Los felinos son necesarios para que el ciclo vital salvaje se mantenga con normalidad.
El delfín de río chino es conocido a menudo como el Baiji. Tiene un aspecto muy singular, con una nariz larga, delgada y con una curva hacia arriba en el final de la misma. Tiene la piel de color gris claro o azuloso. La parte inferior de su cuerpo es blanco y tiene una aleta inferior en forma triangular. Apodado "la diosa del Yangtze" en China, se declaró extinto a finales del 2006 después de que una expedición no pudiera encontrar ejemplares en el río. Sin embargo, en 2007, un baiji fue avistado por un vecino de la provincia china Anhui, llamado Zeng Yujiang. Las imágenes fueron revisadas en el Instituto de Hidrobiología de la Academia de Ciencias China quienes confirmaron su autenticidad. Pero en los meses de mayo-junio de 2008, se volvió a declarar al baiji completamente extinto.


El sapo dorado es autóctono de Costa Rica.
El baji se declaró extinto a finales del 2006.
Sapos dorados
Los machos adultos medían apenas 5 cm de largo. Se han descrito de un color dorado-naranja fluorescentes, a diferencia de la mayoría de los sapos, su piel era lustrosa y brillante. Su descubridor estaba tan sorprendido al verlos por primera vez, que no podía creer que fueran reales: "Debo confesar que mi reacción cuando los vi por primera vez fue de incredulidad y de sospecha de que alguien había sumergido a los especímenes en pintura de esmalte.". Las hembras de la especie eran levemente más grandes que los machos, y su aspecto era bastante diferente. En vez de ser de un naranja brillante, las hembras eran de un verde oliva a negro con manchas escarlata circundadas de amarillo.
El sapo dorado o sapo de Monteverde (Incilius periglenes) era una especie de anfibio anuro que vivía en unos pocos lugares en el bosque de Monteverde, en Costa Rica, en América Central. Está clasificado por la UICN como extinto ya que desde 1989 no se ha visto un solo ejemplar. Fueron descritos por primera vez en 1966 por el herpetólogo Jay Savage. Desde 1989, no se ha avistado ni registrado un solo sapo dorado en ninguna parte del mundo. Su repentina desaparición es citada como parte de la disminución de las poblaciones de anfibios, que pueden ser atribuibles al cambio climático causado por el calentamiento global, una epidemia de hongos específicos de anfibios, o de otros factores, combinados o independientes.

